Las transiciones son una parte natural de la vida cotidiana. Vestirse, salir de casa, ir al colegio, dejar de jugar, sentarse a cenar o prepararse para dormir implican pasar de una actividad a otra.
Para algunos niños con autismo, estos cambios pueden resultar difíciles. Incluso una pequeña transición, como apagar un programa de televisión favorito o salir del parque infantil, puede provocar a veces frustración, ansiedad o resistencia.
Comprender el autismo y las transiciones puede ayudar a los padres a reconocer por qué estos momentos pueden resultar difíciles y descubrir formas prácticas de hacer que los cambios cotidianos sean más predecibles y manejables.
¿Por qué pueden resultar difíciles las transiciones para los niños con autismo?
Muchos niños con autismo se sienten más cómodos cuando saben qué esperar. Las rutinas familiares pueden proporcionar previsibilidad y ayudarles a comprender qué está sucediendo ahora y qué viene después.
Las transiciones pueden resultar más difíciles cuando un niño:
- Está muy concentrado en la actividad actual
- No comprende qué sucederá después
- Necesita más tiempo para procesar las instrucciones
- Encuentra la siguiente actividad difícil o menos agradable
- Tiene dificultades para adaptarse a cambios inesperados
En lugar de centrarse únicamente en la reacción del niño, comprender qué puede estar dificultando la transición puede ayudar a los padres a proporcionar un apoyo más eficaz.
¿Cómo pueden manifestarse las transiciones difíciles?
Cada niño responde de manera diferente.
Durante una transición difícil, un niño puede pedir repetidamente continuar una actividad, llorar, alterarse, intentar marcharse o resistirse a comenzar lo que viene después.
Estas respuestas pueden proporcionar información útil.
Por ejemplo, un niño que tiene dificultades cada mañana cuando llega el momento de vestirse puede beneficiarse de una mayor previsibilidad en la rutina matutina. Otro niño que se altera cuando termina el tiempo de juego puede necesitar un aviso previo de que la actividad está a punto de terminar.
Reconocer estos patrones puede ayudar a las familias a determinar qué estrategias de transición para niños con autismo pueden resultar más útiles.
¿Cómo pueden los padres facilitar las transiciones?

No existe una única estrategia que funcione para todos los niños. Sin embargo, varios enfoques pueden hacer que los cambios sean más fáciles de comprender y más predecibles.
Proporcione aviso previo
Terminar repentinamente una actividad agradable puede resultar difícil.
Avisos sencillos como:
«Cinco minutos más y después, hora del baño».
o
«Dos turnos más y después nos vamos».
dan al niño tiempo para prepararse para lo que viene después.
2. Utilice apoyos visuales
Algunos niños procesan la información más fácilmente cuando pueden ver qué va a suceder.
Un horario visual puede utilizar imágenes, símbolos o palabras para mostrar las actividades a lo largo del día:
Desayuno → Vestirse → Colegio → Casa → Tiempo de juego → Cena
El apoyo visual puede hacer que las rutinas diarias para niños con autismo sean más predecibles y reducir la incertidumbre sobre qué sucede después.
3. Utilice el lenguaje Primero-Después
Las instrucciones breves y claras pueden facilitar la comprensión de las transiciones.
Por ejemplo:
«Primero zapatos, después parque».
«Primero deberes, después tableta».
Esto proporciona al niño información sencilla sobre qué debe suceder primero y qué sucederá después.
4. Cree rutinas predecibles
Las rutinas coherentes pueden ayudar a los niños a saber qué esperar.
Las rutinas matutinas, las comidas, los deberes, la hora del baño y la hora de dormir pueden seguir una secuencia similar siempre que sea posible.
Esto no significa que las rutinas nunca deban cambiar. La previsibilidad proporciona una base cómoda mientras los niños desarrollan gradualmente habilidades para afrontar los cambios.
5. Refuerce las transiciones exitosas
El Refuerzo Positivo puede fomentar habilidades que faciliten las transiciones.
El refuerzo no siempre implica juguetes o golosinas. Un simple elogio puede reconocer el esfuerzo del niño:
«¡Muy bien por guardar tus juguetes y venir a cenar!»
El refuerzo natural también puede incluir comenzar una actividad preferida, elegir el siguiente juego o recibir atención positiva.
6. Practique pequeños cambios
Aprender a afrontar el cambio lleva tiempo.
Los padres pueden introducir cambios pequeños y manejables dentro de rutinas familiares mientras proporcionan apoyo. Experimentar gradualmente cambios exitosos puede ayudar a los niños a sentirse más cómodos cuando las cosas no suceden exactamente como se esperaba.
¿Cómo puede ayudar la Terapia ABA con las transiciones?
La Terapia ABA puede ayudar a las familias a comprender por qué ciertas transiciones resultan difíciles y enseñar habilidades prácticas para facilitar estas situaciones.
Los profesionales de ABA pueden observar qué sucede antes, durante y después de una transición difícil para comprender mejor las necesidades individuales del niño.
Según el niño, las estrategias pueden incluir horarios visuales, avisos previos, Refuerzo Positivo, estrategias de comunicación, instrucciones Primero-Después o practicar gradualmente cambios dentro de rutinas familiares.
Por ejemplo, si un niño se altera cuando termina el tiempo de juego porque no está seguro de qué sucede después, un horario visual puede proporcionar expectativas más claras y ayudarle a prepararse.
El objetivo no es simplemente hacer que los niños sigan instrucciones. Es ayudarles a desarrollar habilidades para comprender los cambios, comunicar sus necesidades y participar de forma más independiente en las rutinas cotidianas.
Los padres son una parte importante del proceso
Muchas transiciones ocurren fuera de la terapia, lo que hace que los padres y cuidadores sean una parte importante del proceso de aprendizaje.
Los profesionales de ABA pueden trabajar junto con las familias para identificar momentos difíciles y desarrollar estrategias prácticas que encajen de forma natural en las rutinas cotidianas.
Practicar estas habilidades en casa, en el colegio y en la comunidad puede ayudar a los niños a utilizar lo que aprenden en diferentes situaciones.
Ayudar a los niños a afrontar los cambios cotidianos

En Brito Behavior Services, nuestros especialistas reconocen que cada niño tiene sus propias fortalezas, necesidades y formas de responder al cambio.
Nuestro equipo utiliza Terapia ABA basada en la evidencia, Refuerzo Positivo, apoyos visuales, estrategias de comunicación funcional, planes de tratamiento individualizados y seguimiento continuo del progreso para ayudar a los niños a desarrollar habilidades prácticas para situaciones cotidianas.
También trabajamos estrechamente con padres y cuidadores para incorporar estrategias útiles en las rutinas en casa, en el colegio y en la comunidad.
Con apoyo individualizado y oportunidades para practicar, los niños pueden desarrollar gradualmente las habilidades que necesitan para afrontar las transiciones cotidianas con mayor comunicación, confianza e independencia.

